lunes, 7 de julio de 2014

ETERNA JUVENTUD


Hay algunos que viven como si todavía tuvieran toda la vida por delante.
Como si todavía se pudiera jugar a ser omnipotentes.
Como si todavía se pudiera posponer, reservar, eludir la entrega al amor verdadero.
Como si todavía pudieran pretermitirse el lujo de que el miedo gane la partida.

domingo, 6 de julio de 2014

# dones del Espíritu, LA FORTALEZA



" Ser fuerte significa verte con la luz más favorable que te puedas imaginar.
No te subestimes.
No cedas a la tentación.
No cedas a la presión.
Evita quejarte
Evita los pensamientos negativos."
(Doreen Virtue)

# letanía para la confianza



. No hay necesidad de preocuparse, todo está saliendo muy bien.
. El poder del amor me guía y me apoya completamente.
. Me relajo en los brazos del Amor Divino respiro y expulso todas las angustias.

# dones del Espíritu. TERNURA (tradicionalmente la Piedad)




Sana el corazón de todo tipo de dureza. Es el agua que apaga el fuego de la amargura y la cólera. Es el aroma de la paz.

. No persistas en un conflicto prolongado, calma el deseo de poder de tu ego.
. Calma tu impaciencia.
. Contempla la posibilidad del perdón.
. No juzgues, acoge incondicionalmente.
. Apacigua, calma, se descanso

EL SIGILOSO APETITO SEDUCTOR - 1 (Fragmentos de Manawee, capt 4)



Es posible que, como el perro, los compañeros que buscan el nombre de la doble naturaleza pierdan su determinación en presencia de cualquier tentación que encuentran en el camino. Es posible que olviden lo que tienen entre manos. Puede que sean tentados por algo de su propio inconsciente que desea ejercer dominio sobre las mujeres con el fin de de explotarlas o de atraerlas para la satisfacción de su propio placer o para llenar su vacío de cazador.







LA TENAZ NATURALEZA CANINA (Fragmentos de Manawee, capt.4)



Los perros son los magos del universo, con su sola presencia transforman a las personas malhumoradas en sonrientes, a las tristes en menos tristes; engendran relaciones.

En el cuento, al perro le gustan las hermanas, éstas le dan de comer  y le sonríen. Lo místico femenino comprende y acepta de buen grado la naturaleza instintiva del perro . El perro representa, entre otras cosas, al que ama fácilmente y durante mucho tiempo con todo su corazón, que perdona sin esfuerzo, que es capaz de correr durante largo ratoy  luchar hasta morir en caso de que fuera necesario.

La naturaleza canina nos da las claves concretas sobre la forma en que un compañero se ganará el corazón de las hermanas gemelas y de la mujer salvaje, y la clave principal es “vuelve una y otra vez”.

En el mundo de los arquetipos la naturaleza canina es “psicopompa”, es decir, mensajera entre el mundo inferior y el superior; y es además  “ctónica”, es decir, originaria de las oscura y regiones de la psique. Un compañero tiene que llegar a esta sensibilidad para comprender  la doble naturaleza.

La psique instintiva oye y ve las cosas de manera diferente a como las ve un ser humano, llega a unos niveles que el ego jamás conseguiría imaginar por su cuenta. Oye unas palabras y unas instrucciones que el ego no puede oír. Y se guía por lo que oye.

Este aspecto medial de la psique instintiva, de características semejantes a las de los médium, percibe la profunda función, la profunda música, y los profundos misterios de la psique femenina. Esta es la naturaleza que puede conoce la naturaleza salvaje de las mujeres.







lunes, 30 de junio de 2014

EL PODER DEL NOMBRE (Fragmentos de Manawee, capt. 4).


En los cuentos de hadas la búsqueda de un nombre obedece al deseo de de evocar una fuerza o una persona, a la necesidad de estar cerca de esta persona y establecer una relación con ella.
Es lo que ocurre en el cuento de  Manawee. Le interesa poder nombrar a las gemelas, no para adueñarse de su poder sino para adquirir un poder propio igual al suyo. Conocer los nombres equivale a  adquirir y conservar la conciencia de la doble naturaleza. No se puede establecer una relación profunda sin conocer los nombres.
En la cuestión de la adivinación de los nombres, pronunciar el nombre de una persona es formular un deseo o una bendición acerca de él cada vez que se pronuncia. Nombramos estos dos temperamentos que llevamos dentro para casar al ego con el espíritu. Esta pronunciación del nombre y este casamiento se llaman, con palabras humanas, amor propio.
Las mujeres ansían a menudo encontrar a un compañero que tenga esa clase  de paciencia y el ingenio para seguir intentando comprender su naturaleza profunda. Cuando encuentra a un compañero así, lo hace objeto de lealtad y amor durante toda su vida.
En el cuento, el padre de las gemelas, actúa como guardián de la pareja mística. Protege la integridad de dos cosas que tienen que permanecer unidas y no separadas.
En este sentido se podría decir que una psique sana pone a prueba todos los elementos que piden permiso para incorporarse a ella. Una psique sana poseedora de una fuerza paternal vigilante no acepta sin más cualquier viejo pensamiento o cualquier actitud o persona, solo acepta los que poseen capacidad de percepción consciente o se esfuerzan por alcanzarla.
No se puede comprender los misterios de las dos mujeres con sólo pedirlo, primero tienes que esforzarte. Tienes que estar dispuesto a entregarte por entero.




domingo, 29 de junio de 2014

EL PODER DE DOS (Fragmentos de Manawee, capt. 4)


Aunque cada faceta de la naturaleza de la mujer constituye un ente aparte  con distintas funciones y un conocimiento diferenciado, ambas poseen una conciencia o interpretación mutua, y por consiguiente, actúan como un todo.

Cuando una mujer esconde o favorece demasiado una de las dos facetas, vive una existencia muy desequilibrada que le impide el acceso a todo su poder. Una mujer posee un poder extraordinario cuando los dos aspectos de su psique se reconocen conscientemente y se perciben como una unidad. El poder de dos es muy fuerte y no debe descuidarse ninguna de las facetas de la dualidad, se las tiene que alimentar por igual, porque ambas aportan un misterioso poder al individuo.
La pérdida de ls poderes psicológicos, emocionales y espirituales de las mujeres se debe a la separación de estas dos naturalezas, a la simulación de que una de ellas ya no existe.

Este cuento se puede interpretar como referido a la dualidad masculina y a la femenina. Manawee posee también esa doble naturaleza, una humana y otra instintiva simbolizada por el perro. Su naturaleza humana, afable y afectuosa, no es suficiente para superar la prueba.
Es el perro el que tiene la capacidad de acercarse subrepticiamente a las mujeres, gracias a la agudeza de su oído, averiguar sus nombres. Es el perro el que aprende a desechar  las seducciones superficiales y a conservar los conocimientos más importantes. Es el perro de Manawee el que posee un oído fino y es dueño de una tenacidad y un instinto que lo lleva a ocultarse, a buscar, a perseguir y recuperar las ideas valiosas

Las fuerzas masculinas pueden poseer una energía de tipo Barba Azul con la cual intentarían destruir la doble naturaleza de las mujeres. Este tipo de pretendiente no puede tolerar la dualidad y busca la perfección, la única verdad, la única sustancia femenina encarnada en una sola mujer perfecta. Si conoces a esta clase de persona, echa a correr en dirección contraria a la mayor velocidad que puedas.

Manawee desea tocar ésta extremadamente ubicua pero misteriosa combinación de vida espiritual de la mujer y posee una soberanía propia. Puesto que él es también un hombre salvaje natural, percibe el eco de la mujer salvaje  se siente atraído por ella.











martes, 24 de junio de 2014

LA DOBLE NATURALEZA DE LAS MUJERES (fragmentos de Manawee, cap. 4)

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Comentaremos el cuento de Manawee desde el punto de vista de las relaciones entre una mujer  y su compañero, teniendo en cuenta que muchas veces  “lo de fuera es igual que lo de dentro.”
Este cuento revela un antiquísimo secreto con respecto a las mujeres y es el siguiente: para ganarse el corazón salvaje de una mujer, el compañero tiene que entender a máximo su doble naturaleza.
El cuento nos habla de dos poderosas fuerzas femeninas que anidan en el interior de cada mujer. 
El cuento contiene todos los hechos esenciales necesarios para poder acercarse a la mujer salvaje. Manawee a través de su perro fiel, averigua los dos nombres, las dos naturalezas de lo femenino. Tiene que echar mano de su propio yo instintivo simbolizado en la figura del perro.
El ser exterior vive a la luz del día, suele ser pragmático, aculturado y muy humano. En cambio la criatura interior suele emerger a la superficie desde muy lejos, a menudo aparece y desaparece rápidamente, pero siempre deja a su espalda una sensación de algo sorprendente, original y sabio.
La comprensión de esta doble naturaleza de las mujeres hace que, a veces, los hombres, e incluso las propias mujeres, cierren los ojos y pidan ayuda al cielo.
La paradoja de la doble naturaleza consiste en que, cundo una de ellas se muestra sentimentalmente más fría, la otra es más ardiente. Cuando una mantiene unas relaciones más intensas, la otra se muestra glacial. A menudo una de ellas es más feliz y elástica mientras que la otra anhela “un no sé qué”. Una puede estar contenta y la otra experimentar una agridulce nostalgia.
Estas dos mujeres en una son elementos separados pero unidos que se combinan en la psique de mil maneras distintas.




.“MANAWEE” capt 4 , introducción y relato del cuento




En los mitos, como en la vida, no cabe duda que el Hombre Salvaje busca a una esposa de debajo de la tierra. De igual modo nada le gusta más a la mujer salvaje un compañero que se le pueda igualar, sin embargo los que quieren ser sus compañeros no están muy seguros de comprender su verdadera naturaleza.
¿Qué desea en realidad una mujer?
Es una pregunta muy antigua, un acertijo espiritual acerca de la naturaleza salvaje y misteriosa que poseen todas las mujeres. He aquí un cuento que explica cual es la verdadera naturaleza. Los que se esfuerzan en comprender la forma de ser y actuar que se muestra en el cuento serán para siempre compañeros y amantes de la mujer salvaje.

“MANAWE”
Un hombre fue a cortejar a dos hermanas gemelas. Pero el padre dijo: “No podrás casarte con ellas hasta que no adivines sus nombres”. Aunque Manawee lo intentó repetidamente, no pudo adivinar el nombre de las hermanas. El padre de las jóvenes sacudía la cabeza y rechazaba a Manawee una y otra vez.
Un día Manawee llevó consigo a su perrito a una de sus visitas adivinatorias y el perrito vio que una hermana era más guapa que la otra y que la segunda era más dulce que la primera. A pesar de que ninguna de las dos hermanas poseí ambas cualidades, al perrito le gustaron mucho las dos, pues ambas le daban golosinas y le miraban a los ojos sonriendo.
Aquel día Manawee tampoco consiguió adivinar los nombres de las jóvenes y volvió tristemente a su casa. Pero el perrito regresó corriendo a la cabaña de las jóvenes. Allí acerco l oreja a una de las paredes laterales y oyó que las mujeres comentaban entre risas lo guapo y viril que era Manawee. Mientras hablaban, las hermanas se llamaban la una a la otra por sus nombres y el perrito oyó y regresó a la mayor rapidez posible junto a su amo para decírselo.
Pero, por el camino, un león había dejado un gran hueso con restos de carne al borde del sendero y el perrito lo olfateó inmediatamente, y sin pensarlo dos veces, se escondió entre la maleza arrastrando el hueso. Allí empezó a comer la carne y lamer el hueso hasta arrancarle todo su sabor. De repente, el perrito recordó su olvidada misión, pero por desgracia había olvidado el nombre de las jóvenes.
Corrió por segunda vez a la cabaña de las gemelas. Esta vez era ya de noche y las muchachas se estaban untando mutuamente los brazos y las piernas como si estuvieran preparando una fiesta. Una vez más el perrito las oyó llamarse entre sí por sus nombres. Pegó un brinco de alegría y, mientras regresaba por el camino que conducía a la cabaña de Manawee, aspiró desde la maleza el olor de la nuez moscada.
Nada le gustaba más al perrito que la nuez moscada. Se apartó rápidamente del camino y corrió al lugar donde una exquisita empanada de kumquat se estaba enfriando sobre un tronco. La empanada desapareció en un santiamén y al perrito le quedó un delicioso aroma de nuez  moscada en el aliento. Mientras trotaba a casa con la tripa llena, trató de recordar los nombres de las jóvenes, pero una vez más los había olvidado.
Al  final, el perrito regresó de nuevo a la cabaña de las jóvenes ,y esta vez las hermanas se estaban preparando para casarse, “¡Oh, no! –pensó el perrito-, ya casi no hay tiempo.” Cuando las hermanas se volvieron a llamar mutuamente por sus nombres el perrito se los grabó en la mente y se alejo a toda prisa, firmemente decidido a no permitir que nada le impidiera comunicar a Manawee  los valiosos nombres.
El perrito en el camino vio los restos de un pequeña presa recién muerta por las fieras, pero no hizo caso y pasó de largo. Por un instante le pareció aspirar una vaharada de nuez moscada en el aire, pero no hizo caso y siguió corriendo sin descanso hacia la casa de su amo. Sin embargo no esperaba tropezarse con un oscuro desconocido que, saliendo de entre los arbustos, lo agarró por el cuello y lo sacudió con tal fuerza que poco le falto para que se le cayera el rabo.
El desconocido le gritaba: “Dime los nombres, dime los nombres de las chicas para que yo pueda conseguirlas.” El perrito temió desmayarse a causa del puño que le apretaba el cuello, pero lucho con todas sus fuerzas. Gruñó, araño, golpeó con las patas, y al final, mordió al gigante entre los dedos. Sus dientes picaban tanto como las avispas. El desconoció rugió como un carabao, pero el perrito no soltó la presa. El desconocido corrió hacia los arbustos con el perrito colgando de la mano. “Suéltame, suéltame perrito y yo te soltaré a ti”, le suplicó el desconocido.
El perrito le gruñó entre los dientes: “No vuelvas por aquí  o jamás volverás a ver la mañana.”El forastero huyó gimiendo, y el perro bajo, medio rendido medio corriendo por el camino que conducía a casa de Manawee. Aunque tenía el pelaje ensangrentado y le dolían las mandíbulas, conservaba claramente en la memoria el nombre de las gemelas, por lo que se acercó cojeando a Manawee con una radiante expresión de felicidad en el rostro. Manawee le lavo suavemente las heridas y este le contó la historia de lo ocurrido y le reveló el nombre de las jóvenes.
Manawee regresó corriendo a la aldea de las jóvenes llevando sentado sobre sus hombros al perrito cuyas orejas volaban al viento como dos colas de caballo. Cuando Manawee se presentó ante el padre de las muchachas y le dijo sus nombres, las gemelas lo recibieron completamente vestidas para emprender el viaje con él. Le habían estado esperando desde el principio. De esta manera Manawee consiguió las doncellas más hermosas de la tierra del río. Y los cuatro, ellas, Manawee y el perrito, vivieron felices juntos muchos años


lunes, 2 de junio de 2014

LA VERDAD


Cuando uno está genuinamente listo, la Verdad encuentra la forma de introducirse a sí misma dentro del corazón y terminar con el sentimiento de separación.

~ Mooji
29 de mayo de 2014